Las fusiones bárbaras

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Hace pocos días vi por primera vez la nueva terraza del restaurante 2 Palillos, afamado y estrellado restaurante del exbulli Albert Raurich. Situada en el patio delantero de un palacete, en el lado opuesto de la calle, se compone de 5 o 6 mesitas cuadradas, unos toldos oscuros y farolillos de color rojo evocando los locales callejeros de ciudades como Pekín, Tokio o Bangkok.
Y es que la inspiración de 2 palillos (el nombre del local ya delata) se fundamenta en lo asiático. Según me contó el mismo Raurich una vez, la idea fue cuajando durante sus viajes a Japón en su etapa bulliniana. Le empezó a interesar no sólo la comida sino la forma en que allí se come, a base de pequeños platillos, ya sea en una pequeña mesa o en la barra, mientras se toma alguna bebida. E imaginó un restaurante informal donde serviría pequeñas raciones creadas y elaboradas aquí pero inspiradas en productos y técnicas de allí. Y acabó fundando lo que en Japón sería un Izakaya. O sea, lo que en nuestro país vendría a ser el clásico bar de tapas.
Concepto bien hallado y exitoso: fundir nuestra tan ibérica manera de comer a base de tapas mientras uno se toma una cañita con la tan asiática forma de comer a base de platillos mientras se toma un sake. Sutil verdad? Conseguir que la gente siga disfrutando con lo mismo (el tapeo) con un lavado de cara (lo asiático) a través de lo que hace uno años gustaba decir “fusión”, palabro que actualmente parece prohibido por haber dado nombre a unos cuantos pastiches gastronómicos. No es el caso, pues el 2 palillos ha demostrado una calidad, coherencia y fundamento fuera de dudas.

Y es que lo exótico funciona, nos abre el apetito. Este concepto de exotización no es único en el mundo de la gastronomía. Y sino que se lo pregunten a la cocina peruana, que vende mucho mejor bajo el paraguas de lo nikkei, esa curiosa e interesante fusión (con perdón) de la cocina tradicional andina, tamizada previamente por la cocina española, y la de los emigrantes japoneses.

Si aun no se han dado cuenta, busquen las novedades de restauración de las principales ciudades del país, están apareciendo como setas.